¡No te lo pierdas!

 

Durante su conferencia, todos los presentes observamos el dominio del escritor sobre el tema de su libro, cómo controlaba toda la información necesaria para impartir una buena charla. La idea de Botella era mostrarnos su libro con palabras, quería enseñarnos todo lo que su obra narraba para que sintiéramos todo lo que él sintió en el proceso de documentación y escritura de la obra. El autor de "El silencio y el mar" nos contó cómo él, a través de diversas fuentes, se fue informando de esta guerra civil que dejó a Alicante como una de las ciudades más castigadas a causa de los bombardeos, y lo hizo a través de  diferentes argumentos para remarcar el mensaje que nos quería transmitir.

«Los aviones no entraron por el mar, como venía siendo habitual, sino que lo hicieron desde el interior, evitando la vigilancia antiaérea de la playa del Postiguet y del puerto»

Entre muchos de los que utilizó, Enrique empleó el argumento de experiencia personal, con el que los asistentes nos quedamos sorprendidos. Enrique nos explicó que durante su fase de documentación visitó los refugios, exclusivamente abiertos para él, para poder ambientarse y orientarse en su novela, pero posteriormente, una vez acabado su libro y con los refugios abiertos al público, fue a visitarlos con sus hijos y no pudo resistir la angustia y el agobio de estar ahí dentro, teniendo que salir de allí porque se imaginaba cómo nuestros antepasados lo pasaban cuando oían esas sirenas y corrían desesperados a encerrarse en ellos. No pudo permanecer entre esas cuatro paredes: lo que hace el saber y entender de un tema.

El proceso de estudio e investigación de los hechos fue más sencillo aún gracias a la madre de Enrique Botella, presente durante el transcurso de la Guerra Civil española. Era una adolescente cuando ocurrió el bombardeo, y aún recuerda luctuosamente el miedo que le produjo aquella inolvidable experiencia. Ella sintió en primera persona uno de los ataques aéreos más sangrientos e indiscriminados que se produjeron durante la contienda y que ocurrió un 25 de mayo de 1938; el escenario, el emblemático Mercado Central de Alicante. «Los aviones no entraron por el mar, como venía siendo habitual, sino que lo hicieron desde el interior, evitando la vigilancia antiaérea de la playa del Postiguet y del puerto», según explica Enrique. Esta es una de las hipótesis más aceptadas acerca de por qué no sonaron las alarmas. Además, según afirma Botella, el mercado estaba abarrotado de personas deseosas por hacerse con alguna de las muchas cajas de sardinas que trajeron los barcos aquel día.

El escritor nos contó que, en el suelo de la entrada del Mercado Central, 90 puntos negros representan las bombas que cayeron sobre la ciudad aquel ingrato día de mayo.

A través de todo lo relatado por Enrique Botella entendimos por qué decidió ambientar "El silencio y el mar" en su ciudad natal. Alicante, aunque mucha gente no sea consciente de ello, desempeñó un papel muy importante durante la Guerra Civil, siendo una vía de escape de la guerra a través de barcos como el "Stanbrook".

Gracias al autor alicantino, y a su nueva obra, pudimos conocer datos, cuanto menos sorprendentes, sobre la Guerra Civil española en Alicante y sus consecuencias en la ciudad. Y es que, como bien dijo Enrique, aunque hayan pasado ochenta años, sigue vigente en nuestra historia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Copyright 2011 ¡No te lo pierdas!. Custom Footer text
Joomla templates 1.7 free by Hostgator | piqpaq.com