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Con lupa

 

A: ¿Hace cuánto están abiertas las puertas del colegio?

J: Creo que hace más de treinta años, exactamente, no lo sé, pero seguro que más de treinta. Es un centro muy antiguo

Cuéntanos un poquito sobre el equipo que forma el centro

J: En el equipo directivo somos tres personas, y al ser un centro de educación especial hay  docentes, que son especialistas en pedagogía terapéutica  y especialistas en primaria. La profesora de educación física, el profesor de música. Tenemos también maestras de audición y lenguaje que son tres, además hay educadoras, que se encargan sobre todo de la higiene de todos los alumnos. Hay tres fisioterapeutas, una enfermera, conserje y cocina, somos muchísimo personal. En comparación con el número de alumnos que hay,  casi somos más adultos que alumnos, pero son necesarios.

A:¿Qué opinas sobre la administración pública?

J: Bueno, en principio, tengo una opinión positiva pero, si que es verdad  que los centros de educación pública, deberían ser prioridad absoluta, y más cuando se trata de educación especial. Con los pocos que hay, a comparación de los centros ordinarios, creo que en toda la comunidad valenciana son veintitrés o veinticuatro, no son muchos más,  deberían estar a la vanguardia de todo, en  instalaciones, profesionales, de recursos. Y no es así.

Poniendo como ejemplo la falta de educadores y el tiempo que habéis estado sin estos profesionales ¿Qué opinas? ¿Crees que actúan con rapidez?

J: Creo que es una vergüenza. Que no sepan escudar en la burocracia y la normativa, no  da respuesta a unas necesidades  que son inmediatas. Pero claro, el problema aquí, práctica y principalmente, en un centro como este, hay personas que dependen de la Conselleria  D' Educacio y otras que dependen de la Conselleria de Justicia. En el momento en el que esto ocurre, ya no hay coordinación, hay unas profesionales que son las educadoras que dependen de otra  Conselleria que no es la de Educacio, entonces claro, ya son procesos distintos, que aunque nosotros que somos los que estamos en el día a día con los alumnos, vemos la necesidad y lo obvio que es, que si una persona deja de venir  ya sea por enfermedad ,porque le han cambiado de trabajo, por lo que sea, la respuesta tiene que ser que al día siguiente venga otra persona. En el momento en el que falta una persona o dos como en nuestro caso, se resiente todo el centro, los alumnos lo primero y luego toda la organización del centro.

A: ¿Qué supone esto para la educación de los niños?

J: Un retraso. Una pérdida de hábitos, una pérdida de conductas adquiridas. Lo que es en el trabajo diario, las aulas afectadas se vieron condicionas a no poder hacer todo lo que tienen programado, sobre todo los hábitos que es lo primordial. Los hábitos de higiene, conductas, todo, se basa en el trabajo de dos personas en el aula, sea educadora o docente. En nuestro caso, en el horario lectivo de los alumnos, teníamos que poner un segundo docente porque una persona  sola aunque sea sin niños, que parecen pocos, no lo son, no se puede trabajar en condiciones.

En teoría el trabajo nuestro, el trabajo de los docentes, no es cambiar a los niños, pero teníamos que hacerlo, no dábamos a basto, y más en estas situaciones.  Todos los niños que tenemos necesitan apoyo, ya sea directo, que es acompañarlo al baño y mandarle órdenes o sino hacerlo tú físicamente, pero para ir al baño, todos necesitan ayuda, entonces si falta una educadora o si faltan dos, como se dio el caso, había que sacar manos, y esas manos eran de los docentes que tenemos.

A: Como madre ¿Cómo ves la falta de educadores?

S: Fatal, porque indirectamente, a nosotros también nos afecta porque si a lo mejor una clase está cubierta, por ejemplo la de mi hijo,  pero necesita luego otras clases que les ayuden, lo que está haciendo diariamente mi hijo, lo tiene que dejar de hacer, como ha dicho Julián, tanto lavarse los dientes como la rutina del almuerzo, en la que le enseñan a comer, que es algo fundamental, lo tienen que dejar de hacer. Es algo que la gente no tiene en cuenta. Piensan que no pasa nada, o como dijeron directamente en Conselleria, que nuestro colegio está muy mimado y de eso nada. Se notó muchísimo, y afecta. Afecta mucho.

A: ¿Se trabaja de manera coordinada y ordenada con las familias?

J: Si. Se intenta siempre, pero evidentemente, como el eje principal y como prioridad absoluta son los alumnos. Los alumnos son  una custodia compartida entre el centro y las familias. Al final, quienes ven igual los resultados de lo que se trabaja aquí en el centro son las familias. Estas depositan la confianza en el centro, desde que dejan a los niños en el colegio hasta que los recogen a la salida, y quieren ver resultados. Que han aprendido, que estén bien atendidos, que disfruten, que aprendan cosas y claro, la coordinación tiene que ser absoluta.

Si que es verdad que los años que llevo en la dirección, siempre hemos intentado que sea fluida, evidentemente, habrá puntos o cosas en las que no estemos de acuerdo, pero en general, como nuestro objetivo número uno siempre han sido los alumnos, yo creo que el 99% hemos trabajado coordinadamente.

Cuando tuvimos el problema de las educadoras, sobre todo, fundamentalmente gracias a las familias, se consiguieron resultados.

A: Sandra ¿Tú qué opinas de esa coordinación? ¿Opinas lo mismo?

S: Bueno, yo como tengo contacto directamente con Julián, con la dirección en general, para mi es mucho más ameno, Pero si que es verdad que hay otras familias  a las que les cuesta el trato directo tanto con el profesor como con el educador, deberían tener  un poco más de transparencia en  la coordinación. Entonces hay un poco más de diversidad. Nosotros intentamos siempre que cuando haya alguna duda o cuando  alguien discrepa, insistimos en que siempre tienen que hablarlo con el director, pero siempre que tenemos alguna queja es por falta de comunicación. Pero siempre intentamos recalcar que tienen que insistir, que  tienen que pedir cita, que no tengan miedo al tabú, que tengan tranquilidad, que pueden tener confianza para hablar con el director, profesor o educador.

J: Pienso que al ser un colegio comarcal, menos dos familias, la mayoría no nos ven. Los  niños se van en el autobús, entonces esa comunicación no se da. Muchas veces la comunicación es a través de la agenda. 

S: Se arregló bastante el tema gracias a las agendas con pictogramas que se hicieron. Se agradeció, ya que para muchos papás, el hecho de decir que sepan si el niño ha hecho pipí o caca, si el taller que ha tenido ha sido productivo. Son pequeñas tonterías que a la larga a los papás les resulta muy útil. Por eso lo recalcábamos siempre, la comunicación sobre todo, tiene que ser muy importante.

J: La agenda es muy útil porque es muy visual, da resultados  además hay un apartado para poder escribir. Por ejemplo el profesor escribe lo que se ha hecho en el día o una respuesta de una mamá o un papá.

A: Tanto como director, madre y asociación de padres ¿Cómo veis la preparación de los profesionales del centro?

J: A ver, sobre el papel es la adecuada, porque para trabajar tienes que tener una titulación. Este colegio es específico, por lo tanto tienes que tener una titulación que acredite que puedes trabajar en este centro. Haría falta y Conselleria se lo tendría que replantear, reglamentar bien que necesitaría tener una persona para trabajar de educadora. Igual que la empresa de comedor que lleva el colegio. Necesitamos que se contraten monitoras que hayan estudiado magisterio, algún grado medio o superior relacionado con las necesidades especiales, deberían tener la ligera idea y empatía de saber donde se meten.

S: Pienso igual que Julián. Pero en lo que peca el colegio es que cambia mucho de profesor y educadora, ya sea porque no es  su plaza, porque es nuevo y también las bajas, es un poco,  no una queja, sino que no se mantiene el profesorado, que están tantos años y se van y es algo que afecta indirectamente a los niños, porque casi todos los niños se habitúan, tienen su rutina y entonces el estar todos los años adaptándose, por mucho que todos tengan un informe detallado que se les deja, pero el profesor y el educador, tiene que conocer al nene y ponerse un tiempo hasta conseguir conocerse mutuamente, y cuando llega el momento en el que parece que ya se conocen al completo, hay un nuevo cambio.

J: Cierto, cada curso cambia una parte de la plantilla, pero esto nosotros como colegio no podemos hacer nada porque este tema lo leva Conselleria.  Todos los años es vuelta a empezar, como bien dice Sandra, cada año implica un nuevo cambio, a conocerse, a realizar un nuevo informe y así siempre. La continuidad es fundamental.

A: ¿Creéis que la sociedad está concienciada?

S: No. Los padres a la hora de concienciar a los niños o explicar, les cuesta mucho hablar de este tema. Hay mucho desconocimiento. He llegado a escuchar  cosas que lo piensas  y dices, como pueden decir ese tipo de barbaridades.

A: Cuando hemos hecho salidas en bici, excursiones o compra, he escuchado reacciones de todo tipo, la más fuerte yo creo que fue, un día que tocaba piscina y de vuelta al colegio un señor paseaba con su nieto y llamó bichos enfermos a los niños del centro, por no hablar de las absurdeces que se escuchan en la tele en este momento de la actualidad,  teniendo en cuenta que en política utilizan mucho la discapacidad como forma de compra y luego "detestan" a los discapacitados.

J: Aún no estamos concienciados. Estamos a años luz de que eso suceda. Nosotros por eso intentamos salir del centro, ir a comprar, excursiones, para que la gente vea que  hay mucha diversidad de niños, que no pasa nada, que por mucho que un niño salga y pegue saltos, es tan normal como otro cualquiera, que a estos niños les dan rabietas como a los demás.

A: La escuela pública ¿cuenta con los suficientes recursos para atender a los niños?

Julián y Sandra (entre risas): No.

J: Es verdad que no por tener más, sea mejor, pero deben revisarse los recursos. Hay centros específicos y dan muchos servicios para las necesidades de cada uno, y no solo hablamos  de contenidos, sino también de ser autosuficientes.  Haría falta tener disponible más recursos  como fisioterapeutas y que estos recursos estén cubiertos.

A: ¿Se ha dado alguna situación de abandono?

S: Yo sé de algún caso de hace varios años, pero tampoco podemos justificar o mejor dicho, criticar la decisión de esos padres. Nunca sabemos lo que hay detrás, el tiempo que podemos aguantar así sabiendo que la situación de nuestro hijo puede empeorar. Yo lo critiqué una vez, el acto que hicieron esos padres, pero después me arrepentí porque no sabía que se escondía detrás, y es que detrás de toda esta historia se escondía una situación económica horrible y no podían hacerse cargo, y este niño pasó a manos de un centro específico. No podemos juzgar. Faltan muchas plazas en muchos centros y eso nadie lo ve, ni Conselleria, ni el Estado, nadie. Estos niños crecen y necesitan un centro adaptado y al que poder acceder de manera gratuita porque hay muchas familias que no pueden permitirse pagar un centro específico. Estamos entrando  en el tema recursos, no se genera, entonces no se obtienen resultados. Y de esta forma es como que te sientes en la obligación de acceder a un privado, por esa misma razón,  reivindicamos siempre lo mismo, centros públicos de calidad. Conselleria tienen que darle visibilidad y cambiar las leyes y las opciones de acceso. Digamos que de esta manera te están condicionando.

A: Tenemos la realidad muy escondida. Hemos decidido ponerle un velo pero encima a lo que está ocurriendo, que cada vez hay más casos de discapacidad, de centros que se están cerrando. No quieren verlo. No les conviene. Vamos a lo público, no podemos invertir, no tenemos las mismas ganancias si invertimos en lo público, entonces tampoco hacen por cambiarlo, y si ellos no deciden optimizar un cambio no tenemos nada que hacer. Mucha teoría y poca práctica.

S: Hay mucha dejadez.

A: ¿Tardaron mucho en aceptar la propuesta de reforma del centro?

J: Si. Fue un proceso que costó que aceptasen. Estaban los planos hechos. Cada vez que había un cambio de gobierno, teníamos  que volver a empezar, esperando que aceptasen esa reforma y nunca llegaba. Es un plan de la Generalitat Valenciana, de Conselleria D'Educacio que se llama Plan Edificant. En resumen, es para centros nuevos o para hacer obras en los colegios. La Generalitat con el dinero, los ayuntamientos reciben ese dinero y aceptan esa obra, en teoría para facilitar los trámites y así hacerlo todo más rápido ¿Qué pasó con nosotros? En el momento en el que se aceptó, estaban los planos hechos, pero con el cambio de gobierno local y luego con el otro cambio, se quedó primero como una excusa de que tenía que aprobarse el presupuesto municipal que no tiene nada que ver con Conselleria, nos costó que se aprobara. Fuimos a una reunión para saber que pasaba con los trámites, queríamos que se empezara en verano para que cuando llegara la fecha de comienzo de curso estuviera todo disponible. Es un hecho político, porque el ayuntamiento tiene ese dinero pero no han actuado como debía y tenemos una fecha tope para poder empezar esa obra sino se pierde el dinero.

S: Depende del partido que esté, te atienden con más rapidez o no, pero aún teniendo ese dinero, nos dejan a la espera y si te quieres reunir con ellos, nunca te ponen facilidades o te dan largas. Hay mucha dejadez en ese aspecto.

A: Si este colegio fuera privado ¿Creéis que pasaría lo mismo?

S: Partiendo de esa base, en los colegios  privados eso no pasa, el gobierno ya se encarga de darles soluciones más rápidas y concretas. Hay mucho pasotismo por parte del ayuntamiento, hasta que entró el tripartito, columpios nuevos. Hubo  mucho interés.

J: Con el tripartito sí que es verdad que se vieron soluciones más rápidas. Pero tardan mucho en venir. Hay mucho abandono.

A: Cómo director ¿Tienes nuevos proyectos en mente o repetirás nuevo curso en el centro?

J: No lo sé. Este año es que ha sido muy duro mentalmente  con el tema de las educadoras. Mentalmente ha sido durísimo. Quieras que no te encuentras entre la espada y la pared. En el momento en el que tienes que dar una respuesta y no tienes herramientas para darla. Te tienes que asegurar que los alumnos estén como han estado siempre, lo más cómodos posibles. Tienes que gestionar con la Conselleria con la inspección, con todo. Ha sido muy duro que tenga que llamar a varias puertas y que me digan "es lo que hay".  Es que además,  se va a juntar que van a haber tantos cambios de plantilla que no tengo nada claro, la verdad. Ya veremos qué pasa, si me quedo con el mismo cargo. Pero tengo ganas de dar clase, cambiar.

S: Debe frustrar mucho estar en ese papel. (Entre risas) Julián quiere un cambio, pero los padres no, además estamos todos muy contentos con él  y esa diferencia se va a notar.

A: El AMPA ¿Cómo actúa en el cole?

S: Anteriormente actuaba para pagar excursiones, pero desde que entré yo como presidenta o un poco antes, había un poco más de complicidad. Pero dando gracias a Julián y al anterior director, si que es verdad  que empatizamos, fuimos juntos contra las carencias del cole, y eso se nota en que si  te llama el cole y te dice, se necesita tanto dinero, el AMPA participa en todo. Que si el niño es socio tiene ciertos beneficios, pero siempre se intenta que todos los niños tengan beneficios, sean o no socios. Intentamos que el dinero que tiene el AMPA sea para algo constructivo para ellos, tanto para terapias como para lo que diga la dirección. Si hace falta un aire acondicionado  para el comedor, pues que si por parte del ayuntamiento  solamente se puede cubrir uno, pues el otro lo cubre el AMPA. Ahora mismo vamos a conjunto con el colegio. Ya veremos el año que vienen que ocurre.

A: Como madre de un niño con discapacidad ¿Cómo ves la administración pública?

S: Fatal. Pienso que tendríamos que estar más cubiertos, que habrá pequeñas ayudas, pero en muchas ocasiones se tapa la realidad, las carencias del día a día. Es un tabú que poco a poco se va destapando pero tarda mucho. Necesitamos que se vea que el trabajo que se hace con un niño con discapacidad se valore. Ahora mismo se ve como un trabajo de ama de casa y nunca se valora realmente el trabajo que se hace con un hijo con discapacidad.

A: ¿Se han dado situaciones de maltrato en el colegio?

S:  Quisiera pensar que no. Quisiera pensar que el colegio está cubierto pero no pongo la mano en el fuego por nadie. Si que he visto situaciones desde fuera del colegio que  no me parecen las más adecuada. No sé a ciencia cierta si ha ocurrido o no pero tampoco  puedes hacer nada si

Sandra Botia con su hijo, alumno del CP Santo Ángel.

no tienes pruebas. No pongo la mano en el fuego por el colegio por todas las cosas que se oyen y se ven en la tele.

Mi hijo no puede venir a casa y decirme, mamá me ha ocurrido esto, me han pegado. Entonces vivimos en la ignorancia.

(Emocionada) Quisiera pensar que no ocurre porque sería muy duro, y como yo le digo a los profesores, sois su segunda familia, estáis ocho horas o el tiempo que estéis, si no me lo cuidáis, el no me lo va a decir. Entonces tengo que tener esa confianza con ellos, pero muchas veces vivimos  en la ignorancia. Yo tengo la confianza puesta en su profesor y en su educadora con los ojos cerrados. Pero yo no sé si en algún momento ha podido ocurrir. Me gustaría pensar que no, pero a día de hoy, todo es posible. Siempre vives con el tema en mente. Por eso antes he dicho que es muy importante la comunicación entre el colegio y las familias. Muchos padres no quieren hablar por miedo a que se tomen represalias contra su hijo.

A: ¿Todos los niños cobran una pensión por discapacidad?

S: Depende del grado. Se hace una valoración y según el grado, aunque ahora se han quitado esos grados. Ahora se da un dinero para que ese dinero vaya  destinado al cuidador. Hasta que no cumplen los dieciocho años, no se cobran  esas pensiones. Durante ese tiempo, la única ayuda que tienen, lo único que puedes solicitar es una ayuda que te dan de quinientos euros en julio y en enero y ya está y con eso se supone que se tiene que salir del paso. La Ley de dependencia es que cotizas para la jubilación pero no tienes derecho a paro. Ahora mismo uno de los dos padres podría dejar de trabajar  si el dictamen final se lo concede,  pero no tienes derecho a jubilación. La Ley de dependencia fue recortada por el PP y fuimos retrocediendo, cuando ya habíamos conseguido avanzar con el PSOE.  Es muy importante saber a quién votas y para qué. Es muy fácil que te vendan el voto. Hay que saber quién te maneja y quien destapa la realidad.

A: Como madre de un niño con discapacidad ¿Cómo es la convivencia?

S: ¡Uy! Me emociono y todo. Al principio es muy duro y luego se trata del día a día. Sobre todo cuando eres madre  primeriza que no tienes experiencia ninguna. Lo primero que piensas es que no tiene problema alguno, que va todo genial y luego te pegas con el batacazo de la realidad, y sobre todo si eres madre joven.  Y luego tienes que aceptar la realidad, ver las cosas y decir, tengo un hijo y tengo que tirar para adelante. Soy sus manos  y sus pies y tengo que ayudarle.  Depende de la familia y el entorno que tengas, te puede afectar más o menos, pero debes  hacer que le niño tire.  A nosotros nos dijeron que el ochenta por ciento normalmente de las familias acaban rotas porque no aguantan, sobre todos los hombres, que no superan que su hijo pueda tener una discapacidad. Eso conlleva a que la familia se pueda romper.  En mi caso nos unimos más y tienes que ver que lo que tienes ahí es que es un niño sano y tiene una discapacidad, una serie de cosas en las que tienes que ayudarle, que si necesita una logopeda o fisioterapeuta, lo va a tener. A medida que va evolucionando, dices, pues le tocará un colegio normal. O la aceptación, que no todos actúan igual.

Tienes que hacerte una coraza, tienes que hacerte fuerte y a medida que vaya pasando  el tiempo, tienes momentos de todo, estresantes y sobre todo cuando ves la sociedad, que no hay bastante aceptación y te preguntas por qué le hacen  daño. Intentas ser lo más feliz posible, que el niño sea feliz. Lo que te enseñan ellos es a vivir, que no tienes que pensar en el futuro y disfrutar en todo momento y Ángel nos enseñó a ser fuertes. Es muy duro pero vale la pena.

A: ¿Ángel nació así?

S: No. Todo iba perfecto y a los siete meses y medio dejé de notar que se movía. El siempre estaba en movimiento. Le dije a mi pareja que me llevara al hospital y empezaron a ver que algo estaba pasando. Veía como me pinchaban, como me cambiaban de sitio. Ángel tuvo una vuelta de cordón y eso le provocó un derrame cerebral. Lo sacaron y al principio pensaron que era el derrame y nosotros pensamos que había algo más, que por mucho que ocurra un derrame muchas veces los niños se recuperan.

Acudimos a su neuropediatra  y conseguimos que le hicieran unas pruebas genéticas porque los médicos lo achacaban al derrame. Le afectó al ventrículo izquierdo y le dio un soplo al corazón y de todo eso se recuperó, pero cuando conseguimos esas pruebas, vieron que tenía una enfermedad rara, el Síndrome de Pitt Hopkins y claro, todo eso conlleva el saber que te quedas descansada de saber que tiene tu hijo, pero tienes que seguir luchando. Eso lo sabes desde el principio y cambian muchas cosas.

A: Si te hubiesen dado la oportunidad ¿Habrías abortado?

S: A los siete meses si me hubiesen dicho la realidad... No lo sé. Después de tener a mi segundo hijo, me quedé embarazada y me pasó. Le pregunté a  la neuropediatra que si sería bueno  que Ángel tuviera un hermano, me dijo  que si, y tuvimos a Asier. Cuando volví al  médico, me preguntó si al final había tenido otro niño y le contesté que sí. Me acuerdo de su reacción. Se echó las manos a la cabeza y me preguntó si se parecía al primero, si tenía discapacidad. Le respondí que no y noté como se quedó tranquila porque en su momento no me dijo que era genético y se sintió culpable.  Pero hace dos años me quedé embarazada y a los cuatro meses y medio me dijeron que uno de los cromosomas, el siete,  no salía bien. No era por parte ni de su padre ni mía, pero interrumpimos el embarazo. Siempre valoras si quieres repetir la historia. Tienes al primer niño mal y te replanteas que calidad de vida quieres darles a estos niños, que va a pasar con ellos el día de mañana. A mí no me gusta el aborto, pero cuando te ocurre algo de esto, te lo tienes que pensar mucho y bien. Lo más maravilloso de mi vida son mis hijos, y aunque es duro, me dan lecciones de vida inexplicables, y te enseñan a vivir.

A: ¿Se está preparado para escuchar que tu hijo se puede morir?

S: No. Nunca. Creo que nadie se lo espera ni nadie tiene previsto el tiempo que va a durar, y se han dado casos así. Pero yo como madre no me lo planteo, sería un sin vivir. Preferiría vivir en el desconocimiento y viviría con esa lección de vida que me da. Vive el momento, aprovecha el instante porque no sabes que va a pasar. El futuro está lejos y tienes que vivir el día a día. Con una mirada que tengamos entre nosotros, sabemos que nos queremos decir. Vivimos en una sociedad tan materialista que están en un ciclo vicioso y lo demás no lo tienen en cuenta, hasta que les pegan un palo fuerte.

A: ¿Qué pedirías a la administración pública y a la sociedad?

S: Más empatía. Más ayudas y que por ejemplo, como en nuestro colegio, que estos niños no estén en el último escalafón, y sobre todo, que no se haga propaganda con el tema de la discapacidad. Que no se haga campaña electoral, que no sea todo política. La película "Pelotas", está muy bien, pero no es la realidad. Entonces, hay que visibilizar que está genial, pero que no todas las personas con discapacidad están así. Hay que darles más ayuda y más integración. Que una persona con discapacidad puede trabajar, que pueden realizar funciones y que quizás con más ganas y mejor que una persona sin discapacidad.

OPINIÓN PERSONAL:

En mi etapa de prácticas en este centro, principalmente he aprendido a apreciar más lo que tengo, el verdadero significado de la palabra "especial" y "educación". He aprendido a ver las necesidades, desde una perspectiva diferente, dado que aquí cada niño es un mundo y cada uno de ellos necesita una atención diferente.

Esta etapa me ha llenado y me ha enseñado a utilizar bien la palabra normal y raro.  He aprendido a ser las piernas y ojos de otros, a utilizar los cubiertos adaptados, a ver más allá de lo nítido que ven algunos niños.

He aprendido  lo que es la constancia y el resultado de dar un abrazo en momentos de locura o lo que es la frustración.

Me llevo un pedazo de cada uno de ellos, de los consejos de los diferentes profesionales, pero sobre todo me llevo las ganas  de querer abandonar y que gracias a las lecciones de vida que estos niños me han dado, no lo haya hecho. Si pudiera pedir algo sería OPORTUNIDAD. Empatía. Creo que estamos muy lejos de alcanzar la realidad que nos rodea. Tendríamos que aprender a ser discapacitados por unas horas, a ser familiares que ven obstáculos en el día a día, o como se discrimina a estos niños. Somos una fuente de daño que sin quererlo, lo producimos cuando no queremos a nuestro alrededor a personas que no hablan, que no entienden. Personas que por cualquier circunstancia no tiene piernas o manos. Somos diversidad, y debemos poner en práctica lo sencillo que es aprender a vivir rodeados de discapacidad. Al fin y al cabo todos somos cromosomas, con uno de menos o de más, con uno más bonito o más feo que el otro, pero somos cromosomas y no hay nada que nos diferencie.

 

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